Moría en vida.



No comprendía porque moría
las paredes me asfixiaban
un frio de muerte helado
me trituraba los huesos,
sangraba por los poros
mi cabeza estallaba
sin saber la razón.
Mis terrores aumentaban
un ser diabólico en mis pesadillas estaba.
Mil Iglesias recorrí
buscando alivio
Y no me vieron en ellas entrar.
¿Que es el amor entonces?
¿Hay en algún ser humano
ese algo tan hermoso que es perdonar?
¡Escuchen!...
No me juzguen
no ven que muero en vida?
¡Oh, Dios!...
envía un ángel que me regrese a la vida.
Recorrí el mundo
sin ver, ni gozar
recorrí los prados y mares,
sin apreciar su belleza.
Entonces comprendí,
que estaba cerca mi hora,
Y fui a su encuentro.
Me abrió el corazón cuan Padre al hijo prodigo
Pedí perdón, y ¡perdoné!…¡perdoné!...
Llore gotas de sangre
hasta cerrar la herida
en el suelo
frente a la cruz…
Mi mente se retorcía
entre la locura de risa y llanto
recordando las palabras:
“Fuiste juzgada culpable… siendo inocente”

(escrito el : 20 de Julio 1992)

2 comentarios:

alejandro aparicio morales dijo...

muy bien
me gusto
logras mucha tencion en tus versos
asi lo senti
llevas de menos a mas con una oprecion muy fuerte

este tipo de temas permiten este efecto
felicidades



un abrazo cuidate

M. Angel dijo...

Hola Sussa, tus lindos versos, transmiten tristeza del alma, haciendo llegar al corazón de quienes te leemos

Abrazo

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